El deseo (Piedad Bonnett)

¿A dónde va el deseo

cuando no sabe donde posarse?

¿Qué rumbo toma

después de estar girando como cometa loca

que no renuncia al cielo

ni quiere desprenderse de la tierra?

A alguna parte habrá de ir con su brío de guerra,

con su sed y su dulce quemadura.

A otro ha de encontrar para incendiarlo,

y enceguecerlo,

y dejarlo como una estrella muerta que en su médula lleva

(como una maldición)

el destello de luz de la memoria.