Almas de destrucción masiva (Bagdag, 2004)

Llegaron con sus almas

a destruir masivamente la memoria,

sin importarles para nada

las miradas extraviadas de los niños ausentados,

ni los aljibes vacíos 

ni los campos devastados.

Llegaron los bárbaros

con sus toscos modales de ebrio porquerizo,

y quemaron los libros y sus edades,

y no asistieron los justos ni los bienaventurados,

ni Scherezade estuvo

para poder contarlo.

Llegaron como llegan

las lluvias torrenciales al final del estío,

y anegaron la noche con un baño de sangre,

y al despertar Bagdad amanecieron sus hijos

como peces sin vida 

flotando en un estanque.